El Primer Libro de Colorear para Bebés de 1 a 3 Años: 111 dibujos sorprendentes y adorables. Animales, animales marinos, personajes de cuentos, alimentos y juguetes

Crayones, rotuladores o lápices: qué darle a un niño pequeño

Primero crayones gruesos, al menos durante el primer año de dibujo. No exigen fuerza en la mano, no rompen la hoja, no traspasan el papel y dejan una marca ancha que el niño ve de verdad. Los rotuladores llegan después, los lápices de colores más tarde aún, y ambos por razones concretas, no como una mejora.

La elección importa más de lo que parece, porque a esta edad la herramienta decide si el niño ve un resultado. Un niño que aprieta fuerte y obtiene una línea tenue concluye que no pasa nada y lo deja. Todo lo que sigue nace de ese único hecho.

Los crayones gruesos son la primera herramienta adecuada por cuatro razones distintas. Marcan casi sin presión, así que una mano que todavía no tiene fuerza produce igualmente una línea fuerte. Son lo bastante anchos para agarrarse con el puño, que es como agarra un niño antes de que los dedos tomen el relevo. No pueden romper el papel, cosa que un lápiz afilado en un puño pesado sí hace con facilidad. Y no traspasan la hoja, así que una hoja marcada sigue siendo una hoja marcada.

Los rotuladores dan el resultado más vivo y a los niños les encantan justo por eso. El precio es que traspasan el papel corriente, así que una hoja impresa por los dos lados pierde el dibujo del reverso, y manchan la mesa, la ropa y la piel mucho más fácilmente que los crayones. Los rotuladores lavables resuelven casi todo eso. Una hoja suelta debajo resuelve el resto.

Los lápices de colores piden un agarre con los dedos y una presión constante, y la mayoría de los niños no tiene ninguna de las dos cosas antes de los tres años. Dados antes, el lápiz o no deja nada visible o se parte. Cobran sentido cuando el niño ya se queda dentro de la línea y quiere más control fino, que es un deseo real y no conviene apresurar.

Hay dos detalles menores que vale la pena saber. Los crayones gruesos triangulares o con forma de huevo animan a los dedos a colocarse donde acabarán teniendo que colocarse, lo cual es un empujón suave y no un aparato de entrenamiento. Y un niño zurdo no necesita herramientas distintas, pero sí agradece un dibujo colocado en el centro de la hoja y no hacia un lado, donde la mano izquierda lo tapa mientras trabaja.

Preguntas que hacen los padres

¿Son seguros los rotuladores lavables para un niño de dos años?

Los rotuladores lavables marcados como no tóxicos se usan mucho a esta edad, y la fórmula lavable es lo que marca la diferencia en la piel, la ropa y los muebles. Aun así traspasan el papel, así que ponga una hoja suelta debajo. Mantenga los capuchones fuera del alcance: son lo bastante pequeños para atragantarse.

Mi hijo agarra el crayón con el puño. ¿Debo corregirlo?

No. El agarre con el puño es normal y esperable antes de los dos años y medio, y corregirlo a la fuerza suele terminar la sesión de dibujo en vez de arreglar el agarre. El agarre con los dedos llega solo a medida que la mano se desarrolla. Los crayones gruesos triangulares lo favorecen sin ninguna instrucción.

¿Y la pintura a esta edad?

La pintura funciona y a los niños les gusta, pero es una actividad distinta y no un paso por encima de los crayones. Enseña color y cobertura más que la puntería y el control que construye una hoja para colorear. La mayoría de las familias hace las dos cosas y saca la pintura cuando tiene tiempo de limpiar.

Pruébelo hoy en una hoja

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Dónde encaja esto en el desarrollo

  • Garabato con controlde unos 18 meses a 2 años. Garabatea sin que se lo enseñen antes, y puede imitar una línea que dibuja otra persona

Publicamos un libro para colorear para esta edad: 111 dibujos, contornos gruesos, uno por página, impreso por una cara.Sobre el libro

De dónde salen los datos sobre el desarrollo

Las edades de este sitio son rangos habituales, no plazos. Cada niño llega a estos puntos a su ritmo, y unos meses de diferencia en cualquier sentido es algo corriente.